La idea de crear una granja escuela surgió al ver la curiosidad que despertaba en los niños y adultos el encontrarse con los animales domésticos y observar que les resultaba muy gratificante y enriquecedor el contacto con ellos. Poco a poco empezamos a sentir la necesidad de transmitir nuestras experiencias, nuestra cultura, nuestros conocimientos; se despertó en nosotros una vocación de enseñar al ver disfrutar a los niños, al sentirnos una parte de ellos y al pensar que podíamos servir de apoyo a los educadores; que junto a las vivencias con nuestros hijos nos llevó a buscar un lugar para llevar a cabo todas estas inquietudes. Un día de casualidad encontramos esta granja, ahora sabemos que nos estaba esperando. Entrada